Subes la cuesta de Dalt Vila a mediados de julio y el sol pega fuerte. Llegas arriba del todo sudando. Le haces la foto de rigor al cañón viejo que apunta hacia el puerto y sigues caminando por pura inercia buscando un rincón con sombra. Te acabas de perder la mayor parte de lo que pasó de verdad en esa calle.
Para entender el sitio que estás pisando necesitas a un local con mucha memoria. En las Pitiusas esa gente lleva la acreditación de la A.P.I.T.I.F. (Associació Professional d’Informadors Turístics d’Eivissa i Formentera). Son los guías oficiales de las islas.
Qué es esta asociación
Hay una diferencia enorme entre un informador acreditado y el chico del paraguas amarillo que te pide la voluntad junto a la cola del ferry a Formentera. Conseguir el carnet del Govern balear exige aprobar unos exámenes bastante densos. Les piden saber cosas muy específicas sobre las fechas de los ataques corsarios o la botánica de la zona.
El tema de la seguridad también importa. Contratas a alguien que paga su seguro de responsabilidad civil. Los adoquines de subida a la catedral resbalan muchísimo si llevas zapatillas de suela lisa o unas sandalias sueltas. Si tienes la mala suerte de torcerte un tobillo ahí arriba, el asunto médico está cubierto por el profesional que te acompaña.
Lo que cambia al ir con alguien de allí
La Wikipedia ya te avisa de que el poblado fenicio de Sa Caleta tiene cerca de tres mil años. Un guía te hace imaginar el olor a pescado podrido que soltaban los moluscos cuando preparaban el tinte púrpura sobre esas mismas rocas a pleno sol. Te meten por un camino de tierra de Sant Mateu para enseñarte por qué las casas payesas de verdad tienen las ventanas tan pequeñas. Y a veces sacan una llave del bolsillo para abrirte la puerta de alguna iglesia rural que de normal te encuentras cerrada a cal y canto.
Esta gente suele hablar tres o cuatro idiomas de forma fluida. Si traes a unos amigos alemanes van a pillar las bromas y las anécdotas directamente en su lengua materna sin necesidad de traducciones raras.
El sistema para contactar
Olvídate de buscar una aplicación con calendarios sincronizados porque aquí la cosa funciona por correo electrónico. Tienes que poner APITIF contacto en Google y escribirles un mensaje tradicional. Suelen tardar unas veinticuatro horas en contestar porque se pasan el día en la calle trabajando con grupos. Les pones las fechas que tienes pensadas y cuántos sois.
Una ruta privada de un par de horas por el casco antiguo te puede costar unos 150 euros en total. Sale muy a cuenta si vais cuatro personas. Te ahorras la experiencia de ir persiguiendo a un grupo de cuarenta personas intentando escuchar algo a través de un auricular de plástico malo que pierde la señal cada dos por tres.
Intenta pedir la visita para un martes o un miércoles a primera hora de la mañana. Los fines de semana llegan los cruceros grandes a la zona de Botafoc. La rampa de entrada por el Portal de Ses Taules se convierte en un embudo de gente donde apenas se puede dar un paso.